OTRAS OBRAS DE "EL ESCRIBA" por Esther García Campayo

LA ARTESANIA...

"El Escriba" se basta solo para hacer sus propias obras, porque se ejercita a diario en vaciarse de lo que sabe para llenarse de saber nuevo. No le interesa acumular dinero, sino saber hacer, acrecentando su poder y su energía creadora para recrear según su voluntad y según las necesidades de sus hermanos más pequeños, porque como siempre me dice: el más grande debe servir al más pequeño, hay que conformarse con lo justo para vivir con dignidad y solo así habrá suficiente para todos, entendiendo por todos a la Humanidad.

Usando como capital inicial, sus manos, su corazón y su cabeza y como materia prima lo que para otro es basura o productos de desecho, creó con materiales de derribo una fábrica de regalos, lo que para mí era una fábrica de monedas, pues en ella yo disponía de cientos de productos artísticos y originales que los turistas me cambiaban por su dinero.

Una tienda exclusiva y diferente que fue conocida internacionalmente como la Artesanía de Tembleque. Desde que le conozco, he visto como trasforma lo que es inservible en algo útil multiplicando por mil su valor inicial.


... Y LA TIERRA.

Cuando la tienda estaba en su esplendor me dijo que yo estaba muy cómoda, disfrutando de seguridad, mientras que la madre terrenal y sus criaturas estaban en peligro, nos están alimentando con venenos, irradian los frutos que comemos, manipulan las semillas que se siembran, aun peor las están esterilizando y también a los animales. Consciente del peligro y la gravedad de esta situación, entendí que había que cambiar la comodidad de mi vida de directora de la artesanía de Tembleque y así fue como comenzamos un reto en el que aun seguimos trabajando, transformar un desierto en un paraíso.

Comenzando por una pequeña tierra que recibí en herencia, una tierra improductiva, agotada, desértica que hoy es ya una finca ecológica:

Con esfuerzo y a través del ensayo-error, pues éramos neófitos en el tema hemos ido enriqueciéndola, aprendido a fabricar compost, a criar lombrices, a trasformar el P.H. del agua, a cultivar sin usar venenos, hemos ido investigando y desarrollando otros cultivos y actividades como el cultivo de setas, la elaboración del pan, el queso y el vino, los envasados para tener productos sanos y naturales durante el invierno. Construyendo la infraestructura necesaria para la escuela viva que estamos creando con nuestra entrega de amor y de saber, así un día te lo puedes encontrar haciendo de albañil, de soldador, de herrero, de carpintero, de agricultor, diseñando, escribiendo, investigando, en una palabra generando medios, porque no sólo asume estos y otros oficios, además fabrica herramientas, si no las tiene, para poder seguir obrando.

La vida verdadera no es un trabajo pesado y repetitivo, es un continuo aprendizaje, una novedad constante, un reto permanente que da sentido a la vida en libertad.